Informe Sobre La Competitividad De La Economía De Puerto Rico
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29 de junio de 2012

En años recientes, Puerto Rico ha hecho esfuerzos notables por resolver diferentes aspectos de estos retos interrelacionados y complejos. Pero se puede hacer más. Nosotros presentamos cinco recomendaciones. Varias reflejan temas que han sido discutidos y debatidos activamente—y en algunos casos, ya han sido tratados—en la Isla. Las recomendaciones no deben ser vistas como una solución rápida, sino como pasos importantes para ayudar a mejorar gradualmente la competitividad de Puerto Rico. Presentamos estas recomendaciones para su consideración y discusión e invitamos a las personas y entidades interesadas en la Isla a comentar con respecto a la implementación y los impactos esperados, así como cualquier medida adicional que pueda fortalecer su efectividad.

Recomendación 1: Reducir las barreras a la creación de empleo y a la participación en la fuerza laboral
Crear empleos y fomentar la participación activa en el mercado laboral debe ser una prioridad fundamental de quienes formulan la política pública. Las oportunidades para los jóvenes y los trabajadores con un nivel de educación bajo en Puerto Rico son particularmente limitadas. Consecuentemente, estos trabajadores están en peligro de desconectarse del mercado laboral. Recomendamos hacer hincapié en políticas que estimulen la creación de oportunidades de empleo y mejoren los incentivos para trabajar. Un posible primer paso sería implementar un salario submínimo para trabajadores jóvenes que se enfoque en los trabajadores menores de 25 años. El mínimo podría incrementarse en intervalos regulares según el trabajador continúe en el empleo y adquiera experiencia en una empresa dada, de manera tal que, al cabo de varios años, su salario corresponda con el mínimo federal. También podría estar justificada una reevaluación más completa de la aplicación del salario mínimo federal y el diseño de programas de ayuda social a fin de mejorar los incentivos a la búsqueda de empleo y aumentar la cantidad de puestos de trabajo disponibles a los trabajadores de la Isla.

Recomendación 2: Reformar la industria de energía
Un sector energético eficiente y competitivo resulta esencial para el éxito general de la economía puertorriqueña. Las mejores prácticas sugieren que debe establecerse una comisión reguladora que fiscalice a la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico para proteger a sus consumidores y mejorar la eficiencia de sus operaciones. Es habitual en los Estados Unidos, así como en muchos otros países, que un monopolio de servicios públicos se someta a fiscalización reguladora inclusive cuando los servicios públicos son propiedad del gobierno. Las normas para permitir el acceso de la industria de energía renovable a la red de trasmisión eléctrica deben clarificarse; una solución sería adoptar las normas del mercado mayorista usadas en los Estados Unidos.

Recomendación 3: Reducir los costos de la actividad comercial
Estudios independientes sugieren que Puerto Rico continúa a la zaga de sus pares en el continente y en la región en lo que se refiere a la facilidad para desarrollar actividades comerciales, aunque estos estudios han encontrado algo de progreso en años recientes. Parece justificado el continuar con esfuerzos sistemáticos por simplificar los procesos regulatorios y reducir la burocracia. Por otra parte, el alto costo del transporte marítimo constituye una carga sustancial a la productividad de la Isla. Puerto Rico se encuentra en una posición peculiar con respecto a la Ley Jones debido a su condición de economía isleña. Una opción podría ser solicitar una exención temporera, de cinco años, por ejemplo, de las disposiciones de la Ley Jones, a fin de evaluar si estas restricciones en realidad elevan sustancialmente los costos del transporte marítimo y también evaluar los costos y beneficios que produciría una exención permanente.

Recomendación 4: Fomentar asociaciones entre la industria y la educación superior
Las universidades son activos importantes que pueden ayudar a Puerto Rico a participar activamente en la economía basada en el conocimiento. Las autoridades pueden fomentar estos activos, impulsando asociaciones entre industrias privadas e instituciones de educación superior. Estas asociaciones tienden a ofrecer beneficios para la economía local al incrementar la actividad económica asociada con la creación, desarrollo y comercialización de nuevos productos o procesos. Un camino posible sería que el gobierno de Puerto Rico o una institución sin fines de lucro en la Isla ayude a establecer un centro de excelencia que se enfoque en el desarrollo de tecnologías de importancia mundial, brindando un capital inicial e incentivando la inversión de la industria. Además, la comercialización de investigaciones académicas debe ser respaldada más activamente. Un paso inicial en este proceso puede ser la formación de un equipo de trabajo con representantes de la academia, la industria, las instituciones sin fines de lucro y el gobierno para identificar las oportunidades más prometedoras en Puerto Rico.

Recomendación 5: Promote Independent Policy Evaluation
El crecimiento potencial de la economía está fuertemente influenciado por la calidad de las políticas del gobierno. En consecuencia, se deben realizar esfuerzos mayores por evaluar rutinariamente políticas específicas para determinar si los beneficios exceden los costos; de esta forma, las mejores ideas tendrán la oportunidad de ser adoptadas mientras que las restantes pueden ser eliminadas. La efectividad de las políticas del gobierno también depende de los datos sobre la estructura y operación de la economía. Se deben destinar más recursos a mejorar y expandir los indicadores económicos de la Isla con el fin de armonizarlos con los indicadores usados regularmente para dar seguimiento a las condiciones regionales en los Estados Unidos continentales.

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